
No voy a mentir. En realidad quedó tanto por decir, tanto por enfrentar, que no puedo estar complacida. Siento como si la pluma aún estuviese sobre el tintero esperando a que me digne a usarla y escriba el final de esta historia con letra firme y decidida.
Pero para eso tendría que recurrir a ti y no sé si podría soportarlo.