Estás feliz. Estás feliz y te lo mereces, te lo mereces como muy pocas personas en este mundo se lo merecen. ¿Qué puedo hacer yo? Soy sólo una extraña. Vos tenés tu vida, yo tengo la mía. Vivimos en mundos diferentes y no siempre podemos estar juntos. De hecho, una vez al año, con suerte, lo cual ni siquiera ocurre siempre. Pero el resto de los días... Son días en los que vos para mí existís sólo en la distancia. Sólo en mi mente. Sólo en mi corazón, donde siempre estuviste, estás, y vas a estar. Y para vos... bueno, yo para vos no existo ni cuando estamos juntos ni cuando estamos separados.
No sé, ¿querés que me queje? ¿Querés que te aplauda? Ninguna de las dos cosas tiene sentido. De nada sirve decir que te odio. De nada sirve llorar. De nada sirve enojarme, insultarte, querer olvidarte. Hay cosas que nunca cambian, y mi amor por vos es una de ellas. Cosas que aveces se ven afectadas por ciertos factores pero que igualmente nunca cambian del todo, y si te digo que esto va a ser así por siempre, me quedo corta.
Vos hace tu vida. Sé feliz. SE. FELIZ. Viví. Respira. Ama. Reí. Besa. Abraza. Susurra. Escribí, canta, viaja. Yo voy a ser feliz por el hecho de saber que vos lo sos, porque te amo demasiado como para que esto me haga dejar de hacerlo. Ni esto, ni nada, ni nadie, puede ni va a poder lograr eso; yo sé lo que digo. Mientras tanto, vos estás feliz en tu mundo y yo estoy feliz en el mío. Lo tengo que admitir, por primera vez en la vida, no me quejo. De algunas cosas sí, como siempre, es natural, es obvio, pero por la mayoría no. Estoy casi perfectamente bien. Estoy rodeada de personas que me agradan y a las que, creo, yo también les agrado. Tengo gente que se preocupa por mí y que me entiende o trata de hacerlo en cada situación que me sucede. Vos debes estar igual, o incluso mejor. Sí, seguro lo estás. Pero yo también. Así que... Supongo que está todo bien. Aunque no sepas de mi existencia, aunque si me conocieras te daría igual, aunque estemos a 457894256 km de distancia, aunque vos estés con ella y yo esté en "algo" con él, o con cualquier otro que se me cruce por la vida en estos años de adolescencia... Yo te amo. Yo te amo y estoy muy pero muy muy muy segura de eso, sin importar la edad que tengo, sin importar las experiencias, sin importar nada más que el simple hecho de que te quiero. Te quiero, en el sentido de apreciar a alguien, y en el sentido de necesitar a alguien. Y gracias a Dios, este amor que vengo cultivando desde hace años ya, cada día se fue haciendo más y más fuerte, y es ahora cuando me doy cuenta cuán fuerte está. En lo que se ha convertido! Es increíble.
Y es por eso que me siento segura de vivir mi vida y que vos vivas la tuya, porque, de todos modos, yo a eso no lo puedo cambiar. No lo puedo cambiar ni podría cambiarlo, porque yo soy yo, y vos sos vos. Mi vida es mi vida y tu vida es la tuya, es así. Yo nada más quiero que sepas que te amo, que te amo más hallá de todo, que te amo más allá de cualquier dolor, de cualquier separación, de cualquier pensamiento, de cualquier obstáculo que me quiera impedir amarte. Ninguno de ellos va a lograr hacerlo, te lo aseguro.
Te amo, hoy, y siempre.