Desde niños hemos escuchado la palabra amistad, y a través del tiempo hemos comprendido que la palabra "amistad" es muchas veces y para muchas cosas, y cuando digo cosas, me estoy refiriendo a que se le da este nombre a hechos o personas que en realidad no tendrían porque tener este título. La amistad no es algo de un segundo y que después se olvida, sino por el contrario es algo que va más allá del tiempo, de la distancia, de los errores, de los obstáculos, del orgullo, la amistad es algo más grande de lo que hemos aprendido con el tiempo, no es solo una palabra inventada para anotarla en el gran diccionario de la lengua española, tampoco es que va y viene sino que permanece. Amistad es darlo todo sin ningún egoísmo, es renunciar para dar, es callar para poder escuchar, es más, esa frase que tanto escuchamos "soy todo oídos" deberíamos tomarla literalmente cuando se trata de amistad y así aprenderíamos que es mucho mejor escuchar que hablar, la amistad, es como un fuego en tu interior, un fuego que se mantiene encendido sin importar lo que pueda pasar, las amistades verdaderas son aquellas que llegan en el momento indicado, pero también son aquellas que no se alejan en el momento menos indicado.