universos infinitos
-Oye, no hay por qué ponerle un nombre a esto, está bien, lo entiendo. Pero verás, es que necesito un poco de coherencia.
¿Cómo sé que no te vas a levantar una mañana y cambiar de opinión?
-No puedo prometerte eso.
Nadie puede.
Entrada más reciente
Entrada antigua
Inicio