Hay veces que ni yo me entiendo. Y sí, voy a hablar de amor. Me engancho con alguien, me encanta por un determinado tiempo, por lo general ese tiempo es corto, hasta que veo a otra persona y me engancho de nuevo, y así sucesivamente. Nunca me vas a ver pelear por un hombre, solo soñar cosas románticas que en mi cabeza pasan nada más. Aunque está bueno ponerse a pensar de vez en cuando que si pongo algo de mi sería muy posible que pase de verdad. Pero no obvio, que mis miedos salen a la luz. Mi inseguridad, mi miedo inmenso al fracaso. Tengo que convencerme a mi misma, que el fracaso es parte de la vida, y que hay que aprender a superarlo, y aceptarlo cuando llega. Si hay fracaso quiere decir que por lo menos lo intente. Aunque obvio que eso no alcanza. Si queremos algo, luchemos por eso, que tarde o temprano nos vamos a dar cuenta de que la lucha no fue en vano.