Y decidí creerme todas tus mentiras, y por consecuente también las mías, y apartar al corazón, dejarlo todo a un lado. Para poder recuperarme, y empezar de nuevo sin ti. No hubo ningún motivo, fue la falta de tu cuerpo en mi cama, de tus manos en mi espalda. Echaba demasiado de menos esa sensación, y también tu sonrisa. Y me quemaba por dentro, y no pude hacerme a la idea. A la idea de quererte, de depender de ti. Odio sentirme atada, me dan miedo las relaciones. Y también que esto acabará mal, igual que a ti. Al fin y al cabo, creo que la idea de abandonarnos fue de mutuo acuerdo, el problema es que yo no lo soporto, y solamente pienso en volver a verte de nuevo.