Las personas ahora camuflan lo que siente. Regalan sonrisas y marcan las miradas. Seleccionan momentos con una fecha. Dejan las historias sin final. Olvidan lo que sienten antes de que les de tiempo a saberlo. Ahora, se dice te quiero como quien dice hola. Los besos se regalan, y los calentones en cualquier lado a cualquier hora de la tarde son rutina. Si eso los llena... esta bien, pero eso no es para mi. Porque cuando digo te quiero, es porque enserio te quiero, sin contratos ni papeles, y con todas las consecuencias que conlleva hacerlo.