Todos añoramos la presencia de alguien que no conocemos. Extrañamos fervientemente a la persona con la que compartiremos momentos inigualables de risas y e llanto. Anhelamos a ese ser que nos hará sentirnos completos, que nuestros defectos son hermosos y que nuestra risa es la más bonita, por eso a veces sentimos vacío, cuando esa persona no está ahí para abrazarnos fuerte en momentos difíciles, sabemos que llegara
pero no sabemos cuando.