Me he dado cuenta de que te echo de menos, no sé a que parte de ti, pero te echo mucho de menos. Me duele verte y lo peor es saber que el daño me lo he causado yo misma, pero no sé qué habría podido ser mejor. Esto es imposible... No me lo creo, pero es que no puedo parar de darle vueltas. Al menos he aprendido algo de ti: a hacer las cosas aún sabiendo que van a dolerte, y ahora sé que es mejor arrepentirte de lo que haces que de lo que no haces. Y ahora ya no sé qué es lo que tengo que hacer o no hacer. Te prometo que lo siento, de verdad, por todo en general. Seguramente no entiendas esto así, ahora, que está más "lejos" de mí que nunca. Siempre me has conocido mejor tu a mí que yo a ti, así que sabrás que me estoy muriendo, pero necesitaba hacerlo.